Ciencia y Tecnología

El verdadero precio del CriptoArte

Photo by Moose Photos on Pexels.com

El problema no es cuánto se está gastando en un mercado tan especulativo como lo es la moda de las criptomonedas, ni quien es el propietario de la pieza, sino la enorme cantidad de energía que es necesaria para poder mantener esta nueva tendencia, y créanme cuando digo que es ridículamente grande

por Roy González

Muchos de ustedes deben haber escuchado el término “cryptomoneda” recientemente; sobre todo después de las inversiones que Elon Musk, fundador de empresas como Space X y Tesla, ha realizado a este sistema respaldado por el famoso “blockchain”. Sin embargo, ahora una nueva tendencia está tomando al mundo por sorpresa y generando ganancias de miles de millones de dólares, acelerando con ello, la destrucción del planeta mientras lo hace,  ¿el nombre de esta tendencia? CryptoArt.

Para poder comprender lo que es este nuevo medio artístico primero hay que comprender lo que son los NFTs (Non-Fungible Tokens por sus siglas en inglés) o Fichas No Fungibles. Aquí es donde empieza lo complicado. La fungibilidad significa que no importa la forma en la que se obtenga el bien su valor permanecerá igual; por ejemplo, es lo mismo tener 50 pesos en efectivo que un cheque con un valor a 50 pesos o una transferencia por medio de PayPal de 50 pesos, el resultado final es que tendrás la misma cantidad de dinero no importa la forma en la que te lo den.

Sin embargo como estas fichas no son fungibles el precio de cada una varía dependiendo de cuánto quiere pagar cada persona, siendo cada pieza única, sin posibilidad de crear copias, y con un certificado de propiedad y de autorización para realizar transacciones con ella, y al ser el caso de piezas de arte varios artistas han logrado hacerse de millones de dólares en cuestión de unos pocos días.

Ahora, seguro se estarán preguntando “¿Cómo alguien puede mantener ser el completo dueño de algo virtual?” o “¿Por qué no solo le tomo una captura de pantalla y con ello tener una copia de la obra?”. La respuesta es que sí puedes, pero técnicamente no serás el dueño. Lo sé, suena como un mercado ridículo, pero sigan conmigo, el problema no es cuánto se está gastando en un mercado tan especulativo como lo es la moda de las criptomonedas, ni quien es el propietario de la pieza, sino la enorme cantidad de energía que es necesaria para poder mantener esta nueva tendencia, y créanme cuando digo que es ridículamente grande.

Memo Akten, un “artista computacional” (como se autodenominó en su blog), hizo algunos cálculos sobre cuánta energía se utiliza por una sola de estas obras y, tras de analizar 18000 NFTs, logró sacar el valor ecológico promedio de una sola obra después de su producción, oferta y compra, siendo de 340 kWh y generando una emisión de 211 KgCO2. Esta cantidad equivale a volar durante dos horas y al promedio de uso de electricidad de un hogar en la Unión Europea durante todo un mes, todo eso consumido en cuestión de unos cuantos clics.

Y eso no es todo. Akten hizo el análisis de cuanto utiliza un artista durante seis meses siendo un participante activo en el CryptoArt y les recomiendo ir por un pan para el susto antes de continuar leyendo. El uso aproximado es de 263,538 kWh, generando emisiones de hasta 163,486 de KgCO2 y si, están viendo bien, son comas, no puntos, estamos hablando de 160 toneladas de emisiones de dióxido de carbono por una sola personas durante solo 6 meses en el negocio.

Solo para que se den una idea de a qué equivale todo esto les daré algunas comparativas hechas por Akten:

El consumo de un residente de la Unión Europea durante 77 años

Volar durante 1500 horas seguidas

Manejar un automóvil de gasolina por 838 kilómetros

Calentar una tetera 3.5 millones de veces

Usar una laptop por 2500 años

Sí, es bastante malo, y más aún si lo multiplican por todas las personas que se están sumando todos los días y consumen más de lo necesario para mantener las criptomonedas. Y si, tal vez las obras sean increíbles o quieran apoyar a algún artista que apenas esté comenzando su carrera, pero mi recomendación es que, hasta que no haya una regulación ecológica para el uso del blockchain, o no se complemente con el uso de energías renovables, no formen parte de lo que podría reducir en niveles colosales los años que le quedan a nuestro planeta.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s