Cultura y Arte

Desnuda

por Ricardo Sierra

La piel desnuda encarna sensaciones y sentires distintos. El simple roce, el contacto, la temperatura, la textura, el color, el aroma, nos podrían parecer extraños, ajenos y hasta un tanto, lejanos; más en estos tiempos de confinamiento. La desnudez se convirtió en algo prohibido, algo de lo que no se debía hablar.

El Desayuno por Miguel Casco, fotografías por Ale Edwards y David Flores Rubio

Esa misma idea fue desarmada. Y esto es lo que me lleva a escribir sobre El Desayuno, proyecto realizado en dos partes, ambas engendradas por Miguel Casco, artista visual cuya visión logra convocar a una serie de artistas multidisciplinarios que colaboraron en el proyecto:

“La colaboración ha influido mucho en el carácter multidisciplinario, performativo y escénico de nuestro equipo y del proyecto”

decía miguel casco

Pero, ¿a qué me refiero cuando se habla de El Desayuno I y El Desayuno II?

Las piezas se conforman de muchos elementos importantes, entre ellos, la exploración de la desnudez humana y de una reflexión sobre conceptos como el encuentro, la comunidad y la vulnerabilidad; aunado a un análisis a fondo sobre la figura humana relacionándose entre varios otros miembros a través de los alimentos, acompañado de un estudio exquisito de la iluminación en la pintura.

También podrías leer: Auténtica

El Desayuno por Miguel Casco, fotografías por Ale Edwards y David Flores Rubio

Es, en pocas palabras, un trabajo multidisciplinario con varios relieves en los que se encuentran la pintura, la fotografía, la danza, el performance y la producción de todos estos elementos.

El Desayuno II surge a raíz de una investigación visual sobre la desnudez. “Empecé mi práctica artística en 2009 con bosquejos y obras transitorias, y en 2018, al encontrarme con El Desayuno, comencé un camino dentro de un proyecto que no le pedía nada a nadie, sino mucho a mí, un tema más personal, más centrado en mis intereses visuales y de investigación”, nos dice Miguel.

Cabe mencionar que existe un trabajo previo a El Desayuno, cuyo título Send Nudes, refiriéndose a esta intención del artista por invitar al público a compartir su desnudez a través de la captura de intimidades mediada por sus celulares. Fragmentadas, pixeleadas, piel desnuda, piel iluminada, imágenes de mujeres y hombres frente a un espejo o tomándose una selfie, convierte a los protagonistas de estas imágenes en personas que nos invitan a conocer sus entrañas.

“Me gustaba mucho pensarme como un ente que proponía un espacio de convivencia a partir de algo que tuviera que ver con los alimentos”, menciona Casco, mientras nos va revelando sus impresiones. “El proyecto en sí partió de una pregunta: ¿Qué pasaría si invitamos a un grupo de amigos a performancear mientras desayunan, teniendo como consigna el estar desnudos y convivir mientras se ingieren los alimentos?”.

Durante ese proceso de sensaciones, vulnerabilidades y sabores, Miguel Casco junto a Andrea Garay, bailarina y performer, dirigieron a los interpretes, invitándolos a que fueran desenvolviéndose con confianza y naturalidad. También en el equipo se encuentran Sebastián Santamaría, bailarín, coreógrafo y performer y Catalina Navarrete, bailarina, performer y productora escénica.

“Había gente que yo no conocía. Lo que me gusta del proyecto es el encuentro de personas que vienen de distintos lados. En el primer desayuno, por un par de horas, vivimos intensamente nuestra desnudez. Rápido, sin tanto proceso. Fue tan gratuito, tan fácil la manera en que nos entregamos, que eso lo hizo más enriquecedor; fue como descubrir el cómo aceptas tu desnudez y la desnudez del que está enfrente con la presencia de los que te están dirigiendo y observando”

comparte Santamaría, quien participó como interprete en el primer encuentro y como coreógrafo-guía del performance en el segundo

Catalina Navarrete, menciona lo siguiente:

“Yo estuve como interprete en el primero. Fue impactante por todas las sensaciones corporales y mentales, porque allí hay una confrontación en tiempo real de lo que tú crees que debes hacer y lo que está pasando; puedo recordarme paralizada; la cámara me generó un pasmo de realidad… pero dentro del trauma recuerdo la superación, el interactuar y dejarlo ser. Cuando nos encontramos con el jugo de naranja derramado en la crema de avellanas sobre todos nosotros, compactados, como una almohada humana sobre el piso, revuelta con todo… recuerdo un quiebre. Ya me había sentido quebrada en la parálisis inicial, pero mientras avanzaba, fue más profundo, como ahondar en algo muy íntimo y personal desde un lugar grupal, estando todos ahí”

El Desayuno II se realizó en plena pandemia en Cuernavaca, Morelos, el 21 de noviembre a las seis de la mañana. “En estos tiempos también es un acto de resistencia; siento que el arte escénico tiene que ser vivo. Son fabulosas estas nuevas salidas virtuales para llegar a más personas de otra forma, pero tenemos que hacerlo y tenemos que estar en contacto. Es lo que nos da vida. Es riesgoso, pero, ¿qué en la vida no lo es?”, sentencia Andrea Garay.

El Desayuno por Miguel Casco, fotografías por Ale Edwards y David Flores Rubio

El equipo cerró la entrevista mencionando, con una determinación y una luz en la mirada que “es, apenas, el inicio de todo este largo proceso en el que se seleccionarán las imágenes captadas, a partir de un estudio y análisis, hasta levantar la serie pictórica”.

Este trayecto todavía no termina.

Todas las imágenes de este texto son cortesía de El Desayuno por Miguel Casco, fotografías por Ale Edwards y David Flores Rubio

Categorías:Cultura y Arte

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s