Ciencia y Tecnología

La infección de los momentos decisivos

Judith Romero

La sociedad ha alcanzado un momento crítico. Hemos visto ya nuestros mejores días; están en un error. Pero lo mismo dijeron todos lo que vinieron antes de nosotros, y aparentemente con la misma razón. Lo mismo dirían todos los que vinieron después de él. Momentos críticos, puntos de inflexión, umbrales y puntos sin retorno han sido encontrados, tal parece, por los pesimistas de cada generación. Una nueva cosecha de pesimistas aparece cada década, inmutable en su certeza de estar parada sobre el futuro de la historia (Macaulay, 1830). Esto me hace pensar que existe un redoble de pesimismo. Si alguien dice que el mundo ha estado mejorando, es considerado simplemente ingenuo o insensible. Si alguien dice que el mundo seguirá mejorando, entonces ese alguien esta vergonzosamente loco.

La humanidad se encuentra en un momento crítico de su historia. Nos enfrentamos con una perpetuación de las disparidades en y entre las naciones, un empeoramiento de la pobreza, el hambre, la enfermedad y el analfabetismo, y el continuo deterioro de los ecosistemas de los que depende nuestro bienestar. Hoy nos encontramos horrorizados ante la velocidad de los cambios. Bien dice Edward Goldsmith: el hombre moderno ha fracasado en observar las limitaciones necesarias para mantener integridad y estabilidad en los múltiples sistemas sociales y ecológicos de los que forma parte, y esto está causando su desintegración y desestabilización.

La humanidad se encuentra en un momento crítico de su historia. Nos enfrentamos con una perpetuación de las disparidades en y entre las naciones

Hasta las buenas noticias se presentan como malas noticias. Con el tema de COVID-19 me puse a reflexionar. ¿Recuerdan la enfermedad de las vacas locas? Entre 1980 y 1996 aproximadamente 750 mil cabezas de ganado infectado con el prión llamado VCJD; esta entró a la cadena alimenticia humana. En 1996 se hizo claro que algunas personas estaban muriendo. A principios del siglo XXI, la influenza probó ser otro tigre de papel. Las cepas de h5n1 del virus (la gripe aviar) saltaron a los seres humanos a través de patos en granjas chinas y, en 2005, las Naciones Unidas predijeron entre cinco y 150 millones de muertes por gripe aviar. Sin embargo, contrario a lo que han leído, cuando el h5n1 infectó a los seres humanos no demostró ser ni particularmente virulento ni contagioso. Hasta el momento se han registrado menos de 300 muertes.

Por otro lado, las enfermedades son biorreguladores poblacionales. Las bacterias, los hongos, los animales, las plantas y todo organismo vivo se encuentra en ambientes hostiles que por naturaleza misma nos posicionan en procesos de evolución constante tanto individual como colectiva. Virus como COVID-19 nos recuerdan nuestra vulnerabilidad en el mundo natural, pues nuestras acciones y decisiones están encaminadas en la búsqueda de supervivencia, y conservar nuestra especie.

Las enfermedades son biorreguladores poblacionales

Darwin decía que las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más rápidas, ni las más inteligentes; sino aquellas que se adaptan mejor al cambio. En la lucha por la supervivencia, los más aptos ganan a expensas de sus rivales porque consiguen adaptarse mejor a su entorno.

Virus como COVID-19 nos recuerdan nuestra vulnerabilidad en el mundo natural, pues nuestras acciones y decisiones están encaminadas en la búsqueda de supervivencia, y conservar nuestra especie

¿La humanidad se ha adaptado a su entorno o hemos adaptado el entorno a la humanidad?

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