Economía

Capitalismo, socialismo y pendejismo

Etienne Ricárdez

Alguna vez un profesor nos dijo: el problema de los economistas empieza cuando creen que su modelo lo puede todo. Frase que, desde mi punto de vista, puede ser aplicada para todas las situaciones de la vida si se cambian las palabras “economista” y “modelo”.

Podríamos poner las palabras estudiantes y profesores, creyentes y religión, políticos y políticas, creadores y creaciones, en fin, cualquier combinación de palabras que aluda a la duda sobre un elemento de creación y/o autoridad.

Sin embargo, la frase puede resumirse en una sola recomendación: duda. Porque creer ciegamente en algo o en alguien puede llevar a una persona al fanatismo, al extremismo y a las posturas radicales.

Y sí, sí es queja, porque últimamente me he topado con bastante gente que cree que el capitalismo lo puede todo y, al revés (pero no tanto), con gente que cree que la izquierda lo puede todo. Para acabar pronto, les voy a decir algo que muy probablemente no esperaban: ambas están mal. Ni el capitalismo, ni la izquierda están en lo correcto.

El capitalismo genera desigualdad y el comunismo quita incentivos al esfuerzo. Por decir algunas implicaciones. Para los que defienden la izquierda, los contraejemplos son simples (y ya todos los conocen gracias a que los de derecha los repiten a diario): Cuba y Venezuela. Para los que defienden la derecha les dejo: Chile, Ecuador y Argentina que, por el momento no la están pasando muy bien.

Pero a pesar de esos ejemplos de “fracaso”, existen casos de éxito. Para la izquierda, les dejo mi amado Uruguay y Bolivia; en este último el problema no es el modelo, sino la insistencia de reelección de quien lo aplicaba. Y si quieren ir un poco más lejos, les dejo Noruega y todos esos países europeos que son social-democracia. Mientras que para la derecha, los casos de éxito serían: Estados Unidos, Korea del Sur y, para el caso latinoamericano [siendo buena gente], les doy Perú y Colombia.

“no importa el auto sino quién lo conduce”

Pero pensemos dos segundos algo sencillo: en ambas ideologías hay casos de éxito y fracaso, entonces, ¿podemos decir que alguna de ellas es la causante del rumbo de un país? Yo diría que no. Sin embargo, hay gente que se esfuerza en satanizar alguna de las dos ideologías proclamando que la suya es mejor.

Me parece que la ceguera causada por el desprecio hace que se deje de un lado algo que es importantísimo: el factor humano.

La realidad es que “no importa el auto sino quién lo conduce”. Es decir, si un idiota gobierna un país, no importa si es de izquierda, o de derecha, si el país es el más rico del mundo, o el más pobre; el idiota no dejará de ser un idiota. Vean a Maduro y a Trump.

En conclusión y para que ya deje de hacer corajes, no critiquen al capitalismo o al socialismo, critiquen al pendejismo. Pero incluso si deciden criticar, no crean que su ideología es la mejor, ambas tienen cosas muy importantes qué mejorar, critiquen sus propias creencias, aunque les duela y cueste trabajo.

Los dejo con este último consejo: no hay que creer ciegamente ni por completo en personas, ni palabras, ni ideas, hay que creer en acciones, evidencias, datos y testimonios.