Cultura y Arte

Born to be wild

Ricardo Sierra

Licenciado en Teatro por la UDLAP. Funge como actor, director, escenógrafo, novelista y cuentista. Miembro de la compañía Filmando a Godot

“Easy Rider” (1969) es una oda a la libertad que permea a las generaciones de finales de los 60´s y principios de los 70´s. “Algo debe morir, para que algo pueda nacer”. Es una película distinta para la época, que habla principalmente de un par de jóvenes, con paliacates, sombreros, lentes, subidos en unas motos, como si fueran caballos, sin destino alguno, sin una motivación clara, siguiendo su instinto, hacia donde los lleve el viento, hacia el carnaval de Nueva Orleans, conocido mejor como Mardi Gras.

Dirigida por Dennis Hopper (1936-2010) y escrita y protagonizada por Peter Fonda (1940-2019), la película intenta calcar de manera fiel lo que se vivía en aquellos años, donde la sociedad estaba dividida entre lo “nuevo” y lo “viejo”, lo que “fluye” y lo que está “estancado”; bajo el estandarte de una moral tambaleante, los jóvenes ya no se conforman con lo normativizado, salen a las calles, fuman marihuana, escuchan a Jimmy Hendrix en la radio y se reúnen en grupos para leer poesía, textos políticos y sueños utópicos.

No hay que olvidarnos que estamos hablando de los años de la lucha por los derechos civiles, Martin Luther King, Malcom X y el movimiento en contra de la Guerra de Vietnam. Siendo esta película pionera del cine de la contracultura, abre nuevos caminos mostrando una estética distinta, con nuevas canciones y sensaciones que se combinan con el ruido infernal de las motocicletas en la carretera. Las transiciones de escena a escena, los temas de conversación sobre el gobierno, la juventud, las filosofías de vida que confluyen, la vida en el campo contrastado con el de la ciudad, el consumo de drogas y una forma distinta de decir “esto también existe, existimos y queremos crear un nuevo mundo”, es la base sobre la cual los dos personajes principales, Billy (Dennis Hopper) y Wyatt (Peter Fonda), se desenvolverán para encontrarse a si mismos, en un Estados Unidos agitado.

¿Cuáles son los enemigos de esa sociedad? Aquellos chicos de pelo largo y sueños absurdos.  

“Easy Rider” es el nacimiento de un nuevo pensamiento en la cinematografía, una nueva tonada que se escucha en los rincones de todas las ciudades. Es un reconocimiento a una “alternativa de vida” o de ver el mundo con otros ojos ansiosos de un cambio. ¿Cuál cambio? Hablamos del movimiento hippie, los “diferentes”, poetas, actores, mujeres que ejercen su sexualidad libremente, jóvenes que traen en sus entrañas filosofías de Oriente, música, política y poesía que recorre todos los caminos.

El tiempo no existe” diría Wyatt.

“‘Easy Rider’ es el nacimiento de un nuevo pensamiento en la cinematografía, una nueva tonada que se escucha en los rincones de todas las ciudades. Es un reconocimiento a una “alternativa de vida” o de ver el mundo con otros ojos ansiosos de un cambio”

Es una Road Movie, el género que pone al viaje como el motor de una transformación importante para sus personajes. A lo largo de este mismo recorrido, los personajes se encuentran con otros seres que los cuestionan y confrontan, haciéndoles ver las contradicciones de sus tiempos y del país que les está tocando vivir. La película tiene también una carga importante de simbolismos, como el tanque de gasolina en donde Wyatt guarda el dinero para sus planes a futuro o el reloj que tira al suelo y lo abandona en medio de la carretera. Muchos de los diálogos se desarrollan en paisajes abiertos, en medio de la naturaleza, alrededor de una reconfortante fogata, donde se genera los sueños e ideas más alocadas y donde se reflexionará sobre lo que significa la “libertad”.

“Easy Rider” catapultó a sus protagonistas a la fama y a un joven actor poco considerado en esos tiempos. Jack Nicholson interpreta al abogado George Hanson, hijo de una familia adinerada, pero con una sensibilidad hacia aquellos jóvenes que fuman hierba y hablan de salir volados por los caminos más salvajes del país. Nicholson es el que desarrolla varios monólogos en donde precisamente, la libertad, toma foco a través de una de las frases más memorables de la película: “No le vayas a decir a nadie de que no es libre porque son capaces de matarte para probar de que sí lo son”.

“No te tienen miedo, tienen miedo de lo que tu representas, y eso es libertad”.

La película fue nominada a mejor guión (Peter Fonda) y mejor actor secundario (Jack Nicholson); fue también ganadora de la “Mejor opera prima” (Dennis Hopper) en el Festival de Cannes. Para toda una generación de jóvenes y simpatizantes de la contracultura, la película se volvió un icónico que trascendió hasta nuestros días, ya que el cine estadounidense que se hizo a partir de la década de los 70´s y posterior, le debe mucho a “Easy Rider”.  

El 16 de agosto pasado, Peter Fonda, el icónico Capitán América, falleció de cáncer de pulmón. La actriz Jane Fonda, hermana del actor, dijo esto a la prensa: “…deseamos que todos celebren su espíritu indomable y su amor por la vida, en honor a Peter, levantemos nuestras copas por la libertad”.    

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