Sociedad y Política

Seguridad o libertad: ¿Qué prefieres?

María Paula Aguilar

Licenciada en Relaciones Internacionales por la UDLAP. Es investigadora en temas de Seguridad, Análisis Político y Estadística Social

En materia de seguridad al centro del debate siempre se han confrontado dos derechos humanos básicos, el de la libertad y el de la seguridad. Creo que es un gran dilema porque se podría pensar que a través de la seguridad llegaremos a libertad -el aparente fin último de las sociedades contemporáneas-. Sin embargo, no funciona así.

Ante los diferentes escenarios de crimen y violencia que se viven alrededor del mundo, sea crimen organizado o terrorismo, el paradigma luce como una pelea entre cómo lograr que uno prime sobre el otro. El mejor ejemplo disponible es lo que se vive actualmente en México con la Guardia Nacional.

Durante esta semana, miembros de esta corporación empezaron sus labores dentro del metro de la Ciudad de México bajo el argumento de “acciones de prevención”. Según el Twitter oficial del Sistema de Transporte Colectivo Metro, esta tarea consistirá en la “supervisión de mochilas o maletas; así como la vigilancia en pasillos y accesos a las instalaciones”.

” Pareciera que, a estas alturas, preferir la libertad es un acto de audacia y egoísmo, pero honestamente, ¿debemos y estamos dispuestos a aceptar que nuestra seguridad sea directamente proporcional al nivel de represión?”

Para quienes hemos usado con frecuencia este medio de transporte, sin duda alguna, el fortalecimiento de las medidas de seguridad podría parecer una gran noticia. Entre las múltiples deficiencias del sistema, esa es una de las más importantes. Especialmente tomando en cuenta los constantes casos de robo de pertenencias como pueden ser celulares, carteras y cualquier objeto de valor. Y no solo eso, sino también los casos de vulnerabilidad a la misma integridad personal como lo demuestran los reportes frecuentes de secuestros, acoso y violencia de género que se viven a diario en las instalaciones. 

Es decir, en todo momento la seguridad es violada en diferentes formas para miles de personas. En términos de percepción, es un hecho que la tranquilidad de los usuarios es casi nula. Entonces se asumiría que la presencia de la Guardia Nacional daría respuesta contundente a este problema que aqueja a los capitalinos en su día a día. Lamentablemente considero que es solo una ilusión.  A pesar de su justificación legal, específicamente el Artículo 9 de la Ley de la Guardia Nacional, es evidente que esta medida solo favorece un entorno de arbitrariedad y aumenta el espectro de derechos humanos que pueden ser violados. Creo que es innecesaria la recapitulación en materia de violación a derechos humanos por parte de elementos de seguridad en sus múltiples niveles en México, sin embargo, debería ser suficiente precedente para limitar el contacto con civiles.

Lo realmente necesario es emprender estrategias de prevención que poco tienen que ver con militares-pseudo-policías decidiendo arbitrariamente que el día de hoy tu te ves sospechoso y sin más, violar tu derecho al libre tránsito para después husmear tus pertenencias.

Para hacerlo más claro, pasamos de un statu quo en que el crimen y los delincuentes violan nuestras libertades a un escenario engañoso en que las autoridades, quienes en teoría están para defenderte y velar por tu integridad, las violan también y peor aún, con el respaldo de la ley. No podemos permitir que, bajo una narrativa de miedo y una atmósfera de incapacidad institucional, se intensifique y se arraigue la intromisión de cuerpos de seguridad que no saben hacer más que reaccionar. La jefa de gobierno Claudia Sheinbaum mencionó que la Guardia Nacional estará en el metro de manera temporal, pero creo que los mexicanos hemos escuchado muchas veces, desde 2006 que las Fuerzas Armadas estarán en la calle temporalmente y bueno, es 2019 y nada ha cambiado. Entonces la pregunta latente es: seguridad o libertad ¿qué prefieres? Pareciera que, a estas alturas, preferir la libertad es un acto de audacia y egoísmo, pero honestamente, ¿debemos y estamos dispuestos a aceptar que nuestra seguridad sea directamente proporcional al nivel de represión?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s