Ciencia y Tecnología

El coeficiente intelectual y el éxito en la vida

por Franco Escobar

En 1921, Lewis Terman desarrolló el test estandarizado para medir el Coeficiente Intelectual (IQ, por sus siglas en Inglés). En ese entonces, él era profesor de psicología en la Universidad de Stanford y se convirtió en el autor del estudio más extenso y completo sobre personas con un IQ alto: “Genetic Studies of Genius”.

            Básicamente, lo que hicieron fue pedir a las escuelas nominar a sus estudiantes más brillantes. Los estudiantes tomaron un primer test para medir su IQ. Y aquellos con los mejores resultados tomaron un segundo test, para seleccionar puntajes mayores a 130. Luego, un tercer test. Al final de todos los filtros, Terman tenía un grupo de 1,470 niños superdotados con un IQ de entre 140 y 200 puntos. Les llamaban “Las Termitas”.

            Terman estudió la vida de estos niños durante décadas, midiendo su éxito académico y laboral, sus tendencias sociales o de salud, y mucho más. Se creía que estos niños tenían un don innato, debido a sus genes, a su raza, al género, o a otras causas, pero era seguro que eran niños especiales. La teoría decía que nacemos con un intelecto predeterminado, el cual no cambia con el tiempo y que puede determinar nuestro éxito en la vida.

            La teoría se equivocaba. Y hoy en día, muchos de estos mitos aún existen. Algunas personas siguen pensando que nuestro intelecto viene biológicamente predeterminado y que solo hay un tipo: O naciste inteligente, o no. Se sigue pensando que tu intelecto determina directa y proporcionalmente tu éxito en la vida. Pero no.

En realidad, lo que tu IQ mide son tus habilidades académicas y lógicas actuales. Si tienes un resultado de 100 puntos, significa que el 50% de las personas de tu misma edad tuvieron un mejor resultado que tú, y el otro 50% tuvo un puntaje menor al tuyo. El IQ se mide con algo que en estadística se conoce como una distribución normal. Entonces, si tu resultado es de 130 puntos, significa que tu desempeño fue mejor que el del 97.72% de las personas de tu misma edad.

            Y es verdad que estos puntajes parecen no cambiar con el paso del tiempo. Es decir, la mayoría de las personas que toman este test a los 8 años, tienen el mismo puntaje a sus 15 y 25 años. Sin embargo, ésto se debe a que nuestras condiciones de vida también tienden a ser invariantes. Es decir, nuestras condiciones económicas, sociales, familiares y educativas no experimentan cambios significativos normalmente. En muchos casos, tener un IQ bajo en realidad significa que tenemos un estilo de vida de bajos recursos, sin oportunidades.

Además el IQ pasa por alto otros tipos de inteligencia, como la práctica y la emocional. Por ejemplo, mira las respuestas de un niño con un IQ muy alto y un niño con un IQ normal cuando se les pidió enlistar los posibles usos de una cobija:

-IQ Alto: “Mantenerse caliente, sofocar un fuego, crear una hamaca.”

-IQ Normal: “Usar en la cama. Usar como una pantalla para tener sexo ilícito en el bosque. Una tienda de campaña. Para hacer señales de humo. Como vela de un bote, trineo o carrito. Como sustituto de una toalla. Como objetivo para disparar al entrenar a personas miopes. Como una cosa para salvar a gente que salta de edificios en llamas.”

            Uno podría decir que el IQ identificó al niño más lógico y seco, menos creativo, menos divertido, o menos original. No al más inteligente. Otro ejemplo es que Albert Einstein tenía un IQ de 150, mientras que Chris Langan tenía uno de 195. Pero fue Einstein quien inventó la teoría de la relatividad, mientras que Langan no terminó la Universidad y vivió el resto de su vida en una granja. Si es que así se mide el éxito.

            Finalmente, cuando “Las Termitas” eran adultos, el estudio concluyó que no todos resultaron ser personas especiales. Unos si publicaron libros, entraron a la política, tenían un salario razonable, etcétera. Pero en realidad, la mayoría de ellos tuvieron una carrera y una vida que sólo podía clasificarse como “normal”. El mismo Terman admitió que la mayoría de sus “termitas” fueron un fracaso. Si Terman hubiese seleccionado a los niños de manera aleatoria, hubiera tenido un igual o mejor resultado en seleccionar personas impresionantes.

Nota: Marilyn Vos Savant tiene el Récord Guiness del IQ más alto registrado en la historia con 228 puntos.

1. Personas con IQ’s más altos: https://sciencetrends.com/highest-possible-iq-people-hold-world-record/

2. Información general y fuentes académicas sobre diversos estudios relacionados con el IQ (según edad, familias, momentos históricos, escuelas, etc.): https://www.theatlantic.com/national/archive/2009/07/the-truth-about-iq/22260/

3. Resumen sobre Genetic Studies of Genius de Lewis Terman: https://files.eric.ed.gov/fulltext/EJ781688.pdf 

4. Libro por Malcolm Gladwell. “Outliers”. 2008.

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